PIPA DE ARCILLA (CLAY)


De Pipes and smoking customs of the american aborigines,  based on material in the U.S National Museum por Joseph D. McGuire (1899)
Cat. No. 129692, U.S.N.M. ColIected by E. Lovett
(babel.hathitrust.org)


La producción de pipas de arcilla en Inglaterra se desarrolló cerca del año 1600 siguiendo el modelo "virginiano" de un pequeño hornillo con una boquilla en ángulo obtuso; la primera firma inglesa fabricante fue establecida en 1598; por el año 1603 John Sturkey de Wapping, Londres comenzó a marcar sus pipas con sus iniciales: JS.
(The Linnean Tercentenary de Brian G. Gardiner)

En 1585, fue Sir Richard Grenville el primer inglés que vio pipas de arcilla entre los nativos de Virginia, quien parece ser el fabricante de la primera de arcilla en Europa.
(Chronology and Statics of Tobacco por Joel Munsell [1841])

Hacia 1914 la fabricación de pipas de arcilla como industria tuvo su comienzo del fin, quedando solamente algunos pocos fabricantes bien establecidos para abastecer a una pequeña pero contínua demanda.
Siempre se mantiene la demanda de pipas de arcilla de aquellos que han disfrutadas de las frescas fumadas de las mismas, por la masonería y por otras asociaciones para sus fumadas de sobremesa.
Durante 1960 hubo un marcado resurgimiento de su uso, con la formación del Pipe Club of Great Britain, algunas ramas del club fueron establecidas en muchos lugares de Gran Bretaña y similares clubes se formaron en Francia y Australia. Se realizaron encuentros clubistas y torneos de fumada lenta utilizando pipas iguales de 22,5 centímetros cargadas con la misma cantidad de tabaco para todos los participantes.
Como los torneos fueron realizados a nivel nacional, esto ocasionó una buena demanda de la tradicional pipa de arcilla.
El club se disolvió en 1978.
Traducido del libro de Eric G. Ayto: Clay Tobacco Pipes (fuente:books.google.com).

1 - 1630

2 - 1632

3 - 1640

4 - 1641 

1 - 1650

2 - 1666

3 - 1668

4 - 1668

5 - 1669


Imágenes: The Reliquary-Quartely Journal and Review, editado por Llewellynn Jewitt, F.S.A 1862-63

 

Fabricación de pipas de arcilla para tabaco (de un libro de 1869).
La arcilla de la cual se fabrican se obtiene en Devonshire, en terrones grandes, que se purifican disolviéndolos en agua en grandes pozos, donde la solución es bien agitada, por lo que las piedras y la materia gruesa se depositan; la solución arcillosa  luego se vierte en otra, donde se sumerge y deposita la arcilla. El agua, cuando está clara, se retira y la arcilla en el fondo se deja secar suficientemente para su uso. Así preparada, la arcilla  se extiende sobre una tabla  y se bate con una barra de hierro para templarla y mezclarla; luego se divide en pedazos de los tamaños apropiados para formar una pipa de tabaco; cada una de esas piezas se amasa a mano en un largo arrollado, con un bulbo en un extremo para formar la cazoleta; en este estado se colocan en montones durante uno o dos días, hasta que se secan lo suficiente para el prensado, que es el siguiente proceso  y se realiza de la siguiente manera: el rollo de arcilla se coloca entre dos moldes de hierro, cada uno de los cuales está impreso con la forma de la mitad de la pipa; antes de que estos sean traídos se obtiene un pedazo de un alambre del diámetro del pasaje del humo y se inserta en el centro entre ellos; entonces son forzados en una prensa de tornillo sobre una plataforma. A continuación se presiona una palanca, mediante la cual una herramienta entra en el bulbo del extremo y lo comprime en forma de cazoleta; luego el alambre se empuja hacia atrás y hacia adelante para llevar el orificio del pasaje del humo perfectamente hasta la cazoleta.

La prensa se abre ahora girando hacia atrás el tornillo y se retira el molde. A continuación, se introduce un cuchillo en una hendidura del molde que queda a tal fin, para cortar el extremo de las cazoletas liso y plano; el alambre es cuidadosamente estirado, y la pipa se saca del molde. Las pipas, una vez terminadas, se colocan dos o tres días, debidamente dispuestas, para que el aire tenga acceso a todas sus partes, hasta que se pongan rígidas, cuando se las mejora con un raspador para quitar las impresiones de las juntas de los moldes; luego se alisan y pulen con un trozo de madera dura.

El siguiente proceso es el de hornear o quemar; y esto se realiza en un horno de construcción peculiar. Está construido con un cilindro de ladrillo, con una cúpula en la parte superior y una chimenea que se eleva desde allí hasta una altura considerable, para acrecentar el tiro. En su interior hay un revestimiento de ladrillo refractario, con una chimenea en el fondo. El recipiente que contiene las pipas está formado por trozos de pipas rotas, cementadas con arcilla fresca y endurecidos por la quema; tiene una serie de conductos verticales a su alrededor, que conducen la llama desde la chimenea hasta la cúpula y a través de un agujero en la cúpula hasta la chimenea. Dentro del recipiente se hacen varios anillos salientes y sobre ellos se apoyan las cazoletas de las pipas, cuyos extremos descansan sobre piezas circulares de cerámica, que se apoyan sobre pequeños pilares sueltos que se elevan en el centro. Por esta disposición un recipiente pequeño o crisol puede ser hecho para contener cincuenta gruesas de pipas sin el riesgo de dañar cualquiera de ellas. Las pipas se introducen en el recipiente por un lado, cuando el crisol está abierto; pero cuando se llena, este orificio se compone de pipas rotas y arcilla fresca. Al principio el fuego es más suave, pero se incrementa en grados a la temperatura adecuada, y así se continúa durante siete u ocho horas, cuando se humedece y se deja enfriar gradualmente; cuando está frío, se sacan las pipas listas para la venta.
Traducido de Scientific American (13/III/1869).
Fuente: https://babel.hathitrust.org
Imágenes: The Reliquary-Quartely Journal and Review, editado por Llewellynn Jewitt, F.S.A 1862-63 (books.google.com)

Cómo se fabrican las pipas de arcilla (de un libro de 1922).
En primer lugar, la arcilla se muele y se mezcla en un molino parecido a un enorme molinillo de café, tras lo cual se seca, o se templa, según la expresión técnica, hasta que adquiere la consistencia adecuada para las manos del moldeador. El trabajador experto toma el material blando y flexible, que ha sido enrollado por un ayudante en forma de un trozo de macarrón con un bulto en el extremo, siendo la porción parecida al macarrón el tallo y el bulto el cuenco. Con una rapidez y precisión casi increíbles, pasa una larga aguja de acero por toda la longitud del tallo para hacer el calado, y luego coloca la arcilla en un molde de acero, que se abre en el centro como una concha de almeja. Este molde se coloca en una prensa, y un giro de muñeca lo aprieta con fuerza. Con otro movimiento se baja la palanca, que perfora la cazoleta, y la pipa está lista para el acabador, que raspa todas las asperezas e irregularidades.
Las pipas se colocan en bandejas y se dejan secar. A continuación, se introducen en un horno y se cuecen durante veinticuatro horas, al cabo de las cuales se sacan y se enfrían, y la operación queda completada.
Traducido de Tobaccoland de Carl Avery Werner (1922) (babel.hathitrust.org).


Las primeras pipas de arcilla.
... pasamos a la fabricación de los tipos más humildes de pipas de arcilla, asociados desde tiempos inmemoriales con la historia del tabaquismo. Será suficiente, si al escribir sobre esto, nos limitamos a las arcillas inglesas, y de éstas, a las más conocidas entre ellas, las "Real Broseleys". Ya hemos hablado en otras ocasiones de la antigua reputación de la pequeña ciudad de Shropshire, Broseley, en lo que respecta a las pipas de arcilla. De la revista Mechanics' Magazine (27 de enero de 1872), recogemos algunos detalles interesantes sobre la fabricación de pipas allí. "La fabricación de pipas", dice, "en los primeros días de su introducción era un asunto muy diferente de lo que es ahora. Entonces la mayor parte de la fabricación la realizaba el maestro, y veinte o veinticuatro gruesas (124 unidades) era la mayor cantidad que se quemaba en un horno. Esto requería de 15 centenas (50 quilos cada una)  a 1 tonelada de carbón.
En la actualidad, los hombres se encargan de los preparativos preliminares de la arcilla, pero las delicadas operaciones posteriores a la fabricación son realizadas por mujeres y niñas. No es infrecuente la cantidad de trescientos cincuenta a cuatrocientos gruesas en un horno, consumiendo sólo de 8 a 10 toneladas de carbón.
Un fabricante de pipas, llamado Noah Roden, perfeccionó las pipas largas y abasteció a la mayoría de los clubes y cafés londinenses de la época; murió en 1829 y su negocio fue continuado por William Southorn, quien hizo grandes progresos en la mejora de la fabricación y cuya familia, al momento de escribir este artículo, es la única fabricante de las famosas "Real Broseleys".
La arcilla utilizada se ha obtenido de diferentes partes de Inglaterra en distintas épocas. Purbeck, en Dorsetshire, mantuvo el principal suministro durante mucho tiempo. Ahora, se transporta a Broseley desde Newton Abbot, en Devonshire, y otros distritos. Se prepara hirviendo primero. A continuación, se "pica a mano, o en un molino, y se enrolla a mano en longitudes, llamadas rollos, necesarias para varios tamaños de pipas. Estos rollos se secan al aire libre o al fuego, y cuando están lo suficientemente secos, se hace el orificio de ventilación en el vástago con un alambre de acero, y el rollo se coloca en un molde de hierro del tamaño y la forma previstos. Se utiliza una prensa fuerte y se inserta un tapón de hierro para formar el cuenco. Después de este proceso, se secan de nuevo y se "rematan" mediante la acción de una plancha lisa, que se frota cuidadosamente sobre la superficie para borrar cualquier marca que pueda haber sido hecha por la mano, o de otra manera, mientras está en estado blando. A continuación, se sumergen en polvo de arcilla china en las cisternas y se introducen en el horno. Se someten a un fuego lento durante unos días y, una vez cocidos durante dos días y una noche, están listos para su uso. "Las pipas se fabrican en una gran variedad de formas, tamaños y longitudes, de 4 a 27 pulgadas, designadas por un vocabulario curiosamente recóndito, cuyo origen es un tema demasiado profundo para una investigación ligera".
Traducido del libro The smoker´s garland  Part 3 impreso y publicado por Cope´s Tobacco Plant (1890)( babel.hathitrust.org)

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De un libro de 1915.
Las pipas de los indios (de América del Norte) eran principalmente de arcilla y este material se utilizó en Inglaterra para las primeras pipas que se fabricaron allí y se siguió utilizando exclusivamente durante unos 250 años. Desde Inglaterra llegó a Nueva Inglaterra, con los primeros colonos.
Las pipas de madera no parecen haberse utilizado hasta principios del siglo XIX. Es interesante observar que en las transacciones de tierras de William Penn con los indios, 300 pipas de arcilla (probablemente de fabricación inglesa) eran uno de los artículos de trueque.
Las primeras pipas de arcilla tenían una longitud de unas 9 pulgadas. Las pipas de tallo largo con extremos esmaltados se introdujeron alrededor del año 1700 y se conocían como "Aldermen". La pipa conocida como "Churchwarden" con un caño muy largo, delgado y curvado que era típico de un humo ocioso no entró en uso hasta aproximadamente 1819. En aquella época, los fumadores no solían llevar pipas a cuestas. Cuando un hombre llegaba a una posada o taberna pedía una pipa y tabaco, al igual que pedía su cena. Sin embargo, la "Cutty" o "Aberdeen", con el tallo corto, era utilizada por aquellos que necesitaban una pipa de bolsillo.

Traducido del libro Tobacco leaves; being a book of facts for smokers de William Augustine Brennan (1915) (babel.hathitrust.org)