Tabaco Catterton casero,
segunda cosecha de cuatro plantas (2da. parte).

La información que encontré antes de comenzar a experimentar con una segunda cosecha de cuatro plantas podría resumirse en:

El tabaco de segunda cosecha nunca es tan bueno como el de la primera.
Las raíces grandes consumen una gran cantidad de nutrientes por lo que es importante el gasto en fertilizante.
Se posibilita la ocurrencia mayor de enfermedades y la presencia de insectos dañinos incluso dentro de las raíces.
Las hojas que se obtienen son bastante más pequeñas que las de la primera cosecha y suelen ser puntiagudas.

Por el momento no es posible conocer la calidad del tabaco cosechado, pues recién será probado luego del necesario embodegamiento que sigue al curado; el aroma de las hojas luego del curado al aire bajo techo es muy agradable.
La cantidad de fertilizante utilizado ha sido similar al de la primera cosecha, no ha sido necesario observando el crecimiento de las plantas agregar una cantidad superior de fertilizante.
El crecimiento de la planta fue el que se espera cuando no ocurren inconvenientes climáticos importantes, enfermedades o insectos dañinos, ninguno de los inconvenientes mencionados tuvieron que ser soportados por esta plantas. Me llamó la atención la ausencia total de enfermedades o insectos, nunca me había pasado con anteriores cosechas.
Las hojas cosechadas fueron de menor tamaño y puntiagudas, no llegaron a la mitad de las hojas de la primera cosecha.
La maduración para cosechar fue normal, las hojas bajeras estuvieron listas para cortar a los 55 dias.

La prueba de fertilidad de las semillas obtenidas fue positiva, germinaron a los seis dias.

A partir de ahora a esperar por lo menos seis meses de lenta fermentación mediante embodegamiento antes de probarlo.

 

 

¡Muy buenas pipafumadas!
Jorge