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Sólo para contrariar. |
Los que a veces hacemos pipas en forma modesta, por allí tenemos ganas de probar lo que dicen que no, lo que no debería hacerse.
Hacen unos días estando con mis nietos en un lugar donde había muchos pinos, participé en el juego de juntar “piñas” para hacer fuego, entre las piñas empecé a mirar algunas sin abrir, y me surgió la idea, ¿y si hago una pipa?.
Todo dice que no se puede, que la resina de la madera de pino es muy fuerte, más aun lo será indudablemente en la piña, pero puesto a hacer salvajadas, guarde una, la corté y perforé con el dremel, le puse una caña de una pipa de marlo, y aquí estamos.
Lógico, el interior está revestido con yeso, aislando todo contacto de la madera con el hornillo, además agregué una pasada bien pesada de miel, el yeso que usé es justamente la densidad que me permitió trabajar un borde o brocal bastante firme.
Aun no la fumé, esta noche la inauguraré, o salgo a las tosidas
o el yeso permite hacer pipas de lo que se nos ocurra ya que forma una capa aislante.
Emilio Sacchitella