En la topografía de una parte del Jura oriental en tiempos de los celtas y los romanos, que acabamos de publicar, dimos dibujos de la mayoría de las antigüedades que pudimos descubrir en esta región, pero desde entonces todavía hemos encontrado algunos objetos que no carecen de interés. Así, en las ruinas de los asentamientos de Deveiier, cerca de Delémont, hemos recogido recientemente los restos de un hermoso vaso de terra sigillata roja, cuya forma y dibujos ofrecen la mayor analogía con los vasos que M. de Caumont representa en las láminas 23 y 24 de su curso de antigüedades monumentales, junto con otros encontrados en Augusta Rauracorum y luego en varios pueblos del Jura bernés.

No sólo en estos jarrones de origen aparentemente tan diverso, hay semejanza de forma y diseño, sino que el propio estudio de estos dibujos nos ha proporcionado la prueba de que los artistas que hicieron los moldes de estos jarrones se valieron de estampados que emplearon según el tamaño de sus moldes y cuando faltaba espacio, estos dibujos a veces invadían otros o dejaban de ofrecer una regularidad como resultado. El jarrón encontrado en Develier está decorado con arcos y discos que ofrecen precisamente estas irregularidades. Lo mismo ocurre con tres labios en marcos semicirculares realizados con el mismo sello, pero aplicados en una dirección diferente. La misma librea se ve en vasos encontrados en otras localidades, lo que nos hace sospechar la existencia de un fabricante de moldes en el propio país. El nombre de este último también está estampado en este jarrón, l´ IECINI, y bajo el fondo hay algunos vestigios del nombre del alfarero.

Otro yacimiento de ruinas romanas en Develier nos proporcionó una pequeña pipa de hierro, similar a las encontradas en otros establecimientos romanos, como los del campamento de Mont Terrible; pero no nos atrevimos a dibujar estos últimos en nuestras láminas sobre este campamento romano, porque teníamos dudas sobre su origen, mientras que aquellos de los que damos el dibujo no ofrecen ninguna duda sobre su origen.
Esto nos hace pensar que en la antigüedad quizás se fumaban plantas aromáticas o narcóticas, pero en pequeñas cantidades, como indica la pequeñez del hornillo de estas pipas de hierro. En la pipa se colocaba un caño de algún material con la longitud suficiente para que los labios del fumador no se quemaran.

Hemos visto dos pipas de hierro encontrados en las ruinas del castillo de Morimont incendiado por los suecos en 1637, pero que ofrecen una gran analogía en forma y tamaño con el de Develier. Morimont, en los confines de Alsacia y la región de Porrentruy, se conoce en las actas del siglo VIII y sus alrededores presentan numerosos restos romanos. No sabemos exactamente dónde se encontraron estas pipas entre estas ruinas de edades tan diferentes.

El uso del tabaco para fumar se introdujo en la archidiócesis de Basilea durante la llamada Guerra de los Treinta Años y entre nosotros "los suecos", porque las tropas de esta nación eran especialmente temidas por los crímenes que cometieron, ciertamente en compañía de los franceses y de los soldados imperiales, desde 1636 hasta 1648. Excavamos un cuartel de guardia ocupado por una de estas bandas en 1637 y que el enemigo había quemado y arrasado, y en sus cenizas encontramos una serie de pequeñas pipas de arcilla con barniz de plomo o sin barniz, pero generalmente decoradas con figuras en relieve. Su forma era similar a la de las llamadas pipas de yeso o de arcilla.
En aquella época, el consumo de tabaco entre la población local era todavía muy raro. Se consideraba peligroso tanto para la salud como por los incendios por accidente.
Por ello, una ordenanza de los obispos de Basilea de 1647 imponía una multa de 60 soles de Basilea, la más alta en materia policial, a cualquier individuo que se permitiera fumar y a cualquier vendedor de tabaco para fumar.
Sin embargo, es muy notable que las pipas encontradas en los asentamientos romanos abandonados hace al menos 15 o 16 siglos y las utilizadas por las tropas a principios del siglo XVII, tienen absolutamente la misma forma que nuestras llamadas pipas de yeso, o al menos un parecido inconfundible.
Es para nosotros una nueva prueba del mantenimiento de ciertas formas en objetos de uso ordinario durante un lapso de tiempo muy considerable. Podríamos dar ejemplos para flechas, llaves, ejes y muchas otras cosas.

Traducido del artículo VASE ET PIPE ROMAINE por A.Q publicado en ANZEIGER FÜR SCHWEIZERISCHE GESCHICHTE UND ALTERTHUMSKUNDE. ZWEITER BAND. INDICATEUR D´HISTOIRE ET D´ANTIQUITES SUISSES. SECOND VOLUME. 1861-1866, ZURICH. DRUCK VON David Bürkli. Original: Harvard University. Digitalizado por Google. Derechos: dominio público.
Fuente: https://babel.hathitrust.org

¡Muy buenas pipafumadas!