Legislación inglesa del tabaco en el siglo XIX,
el nacimiento de la típica mixtura inglesa.


En la época de la reina Ana de Inglaterra, hubo un renacimiento del uso del tabaco, casi todos los habitantes fumaban, mascaban o esnifaban. La fabricación de todas las formas de consumo fue notoria en aquella época; y también lo era la adulteración del tabaco de muchas formas. Además del daño al consumidor tanto a su salud como a su bolsillo, el Estado perdía la posibilidad de recaudar una gran suma de dinero a través de impuestos.
Durante el primer año del reinado de George I (1714) y a través de Walpole, Primer Lord del Tesoro se comienza a tratar de combatir más duramente la adulteración y a controlar mejor el uso de las sustancias permitidas que se agregaban al tabaco. A través de la promulgación de la Pure Tobacco Act se intenta prevenir la adulteración del tabaco mediante el uso de hojas de plantas u otras sustancias que se asemejaren al mismo y los abusos que existían al fabricar o mezclar el tabaco para snuff (tabaco en polvo) .
Entre los aditivos permitidos se puede mencionar el uso de Venetian red, una anilina para colorear artificialmente el tabaco en polvo para snuff, más adelante en 1733 Walpole como Primer Lord del Tesoro introduce su Excise Bill para combatir en forma más eficaz el contrabando y regular mejor la importación de tabaco. Los altos impuestos sobre el tabaco se convirtieron en uno de los motivos principales para el establecimiento de adulteraciones y de un gran contrabando.

A pesar de los intentos de frenar el contrabando, fue muy difícil de controlar, se decía a modo de ejemplo que contrabandear dos toneles de tabaco compensaba ampliamente la pérdida de otros tres.
La Guerra de Independencia Norteamericana (1776) prácticamente suspendió los envíos de tabaco a Inglaterra; por lo que se comenzó a plantar en Escocia (el rey Carlos II había prohibido cultivarlo en Inglaterra e Irlanda), pero la cración de un impuesto al tabaco de Escocia extinguió la posibilidad de ganancias para los plantadores de tabaco en ese país.
El tabaco era imitado con diversas sustancias, de acuerdo a lo expresado por Fairholt (en su libro Tobacco: its History and Associations) el fino snuff conocido como Violeta de Estraburgo era fabricado con rapee (tabaco en polvo, su nombre original francés) y almendras amargas reducidas a un polvo fino agregando ámbar gris y "attargul" (esencia de rosas y otras flores), este snuff se puso de moda a través de la reina Carlota entre las damas de la corte inglesa.

En 1793 William Pitt, nombrado Primer Ministro ese año, impulsó medidas más drásticas que determinaron el control total del tabaco, un sistema de warehouse fue puesto en vigencia, todo el tabaco debía ser depositado y fabricado en establecimientos controlados por funcionarios del gobierno y debería pagar altos impuestos al ser vendido para su consumo en Inglaterra.
Nuevamente se trataron de emplearse todos los medios posibles para evitar el contrabando.

En 1821 se permitió legalmente colorear el tabaco y agregar sustancias saborizantes en cantidades limitadas. Pero fue difícil saber que sustancias no permitidas eran utilizadas junto a las autorizadas; junto a la goma, nitratos, melaza y sal fueron utilizadas diferentes hojas de plantas y tierra. Para combatir estas prácticas fueron contratados químicos por el gobierno a efectos de poder descubrir las adulteraciones realizadas por los fabricantes.

En la Primavera de 1835 una orden general del Board of Excise (organismo de control del tabaco) prohibió el uso de ingredientes tales como melaza, treacle (jarabe de azúcar) y azúcar (que se estaban usando desde 1821).

En el Verano de 1840 (3 de julio) el Excise Survey on Tobacco fue discontinuado por una ley conocida como The Mixing Act durante el reinado de Victoria, por la que se permitió agregar al tabaco cualquier sustancia excepto hojas de árboles, plantas e hierbas. La ley fue muy bien recibida por los fabricantes quienes incluso dejaron de usar por si mismos algunas sustancias como la sacarina. Un poco más adelante, los precios comenzaron a reducirse entre otras razones por el uso desmesurado de dulcificantes, en algunos casos los tabacos fabricados poseían más cantidad de agregados que tabaco. La proporción de azúcar, miel, nitrato (salitre), melaza, jarabes de azúcar y regaliz en algunos casos llegó al 60 %.
Una forma sencilla de aumentar el peso era agregando al tabaco seco, agua y jarabe de azúcar sobre una chapa caliente.
En el año 1841 la recaudación por parte del Estado se había reducido en forma alarmante, también por causa de un período de depresión del salario de los trabajadores.

El 10 de agosto de 1842 fue promulgada The Pure Tobacco Act que cambió totalmente la reglamentación anterior sobre el tabaco en Gran Bretaña.
Solo era permitido en la fabricación del snuff el uso de sales alcalinas, y agua con limón para los snuff de Welsh (Inglaterra y Gales) y de Irlanda.
Se permitían las esencias (aceites esenciales) para el snuff y el uso de aceite para la fabricación del tabaco "Roll" (tabaco enrollado o de cuerda).

Los fabricantes de tabaco serían pasibles de una multa de 200 Libras por tener en su poder azúcar, melaza, jarabe de azúcar, miel, raíz de malta sola o mezclada, granos tostados enteros o molidos, escarola entera o molida, cal, tierra de colores, algas, madera en polvo o molida, musgo o semillas, u hojas de cualquier hierba o planta (excepto de tabaco), o cualquier sustancia o material en jarabe, líquido o preparación, o materia u objeto que pudiera ser utilizado como sustituto del tabaco o del rapé (tabaco en polvo), o para aumentar su peso.
Las personas empleadas en la preparación en cualquier forma de artículos que parecieran o imitaran al tabaco para fumar o mascar y al snuff, o quienes vendieran o distribuyeran los mismos eran pasibles de pagar una multa de 200 Libras.
La multa por adulterar tabaco era de 300 Libras, y por poseer tabaco adulterado la multa era de 200 Libras.

Los fabricantes tuvieron la esperanza de seguir usando los aditivos que habían sido prohibidos y que estos no fueran detectados. El Estado para contrarrestarlo creó el Inland Revenue Laboratory.
A este laboratorio se enviaban muestras cuando los inspectores de aduana no tenían la total seguridad sobre la adulteración del tabaco que inspeccionaban. Treinta mil libras de tabaco adulterado fueron descubiertas en los condados de Lancashire y Yorkshire solamente.
Entre otras sustancias no permitidas encontraron azúcar (entre 1 y 25 %), ruibarbo, lúpulo, hojas de roble, pero no de repollo, que en años anteriores había sido muy usado para adulterar el tabaco.
Una tonelada de arena fue descubierta por los inspectores. Las ventas se restringieron al tabaco puro, por lo que los precios subieron y la tentación del contrabando nuevamente se incrementó.

Aunque la vigilancia de la guardia costera no fue muy efectiva, una gran cantidad de contrabando fue descubierta entre los fabricantes. Los precios lentamente comenzaron a reducirse, y las quejas sobre el contrabando y las adulteraciones aumentaron.
Bajar considerablemente los impuestos podía ser una forma de arreglar la situación. Las protestas y alguna agitación por la situación llegó a la Cámara de los Comunes.
La situación comenzó a ser seriamente considerada por la Cámara a partir de marzo de 1844.
Los comerciantes honestos también eran víctimas de las adulteraciones que no podían ser descubiertas sin ayuda del microscopio y del conocimiento científico. No se podía saber por parte de los comerciantes que cantidad de azúcar había sido agregada y cuanta era la propia de la fermentación de la hoja del tabaco.
En 1861 la Guerra de Secesión en los Estados Unidos afectó considerablemente el suministro de tabaco a Inglaterra, sobre todo del tabaco Virginia. El tabaco comenzó a ser importado de China, Japón y otros lugares. Esta situación propició el uso de saborizantes no permitidos que fueron utilizados para mejorar el tabaco de inferior calidad.

En 1863 Gladstone, ministro del Tesoro del gobierno de Lord Palmerston, introdujo un proyecto de ley para que fuera permitido a los fabricantes ingleses utilizar endulzantes para los tabacos tipo "Roll"conocidos como Cavendish y Negrohead.
El proyecto de ley se convirtió en The Manufactured Tobacco Act de 1863.
Esta ley permitió agregar agua con limón para los snuff denominados "Irish" (Irlanda) y Welsh (Inglaterra y Gales) sin establecer limites de cantidad.
Para permitir el efecto estornutorio del snuff se permitió que se agregaran dosis extra de sales alkalinas.
Esta ley permitió la fabricación "in bond" en "warehouses" de los tabacos conocidos como Cavendish y Negrohead y la utilización en los mismos de sustancias endulzantes y saborizantes siempre que no sean hojas de árboles o plantas diferentes a las plantas de tabaco.
Los llamados "bonded warehouses" eran almacenes o depósitos aduaneros autorizados y controlados estrictamente por inspectores de la aduana inglesa; el almacenaje y fabricación de los tabacos se realiza dentro de los límites de estas instalaciones, los impuestos eran pagados en el momento que el tabaco era vendido para su consumo. El mismo debía salir de las "warehouses" empaquetado, con estampilla de impuesto y rotulado.
En el momento de promulgarse la ley había en Inglaterra cinco depósitos de aduana (warehouse) autorizados por el gobierno: dos en Londres, dos en Liverpool y una en Bristol.

En 1842 a través de The Pure Tobacco Act había sido autorizado el uso de aceite para la fabricación del tabaco "Roll", este se utilizaba para enrollar el tabaco, pero no se había especificado cual aceite debía utilizarse.

En el año 1878 se comenzó a considerar que tipo de aceite debería autorizarse para el tabaco "Roll", la elección recayó en el aceite de oliva, este no se secaba ni descomponía en las altas temperaturas del horno y además por ser no volátil.
En el año 1878 las autoridades de Aduana anunciaron que bajo el término "Cavendish" se incluyó todo el tabaco "Cut" (cortado en hebras) al que le ha sido añadido cualquier ingrediente permitido por The Tobacco Act de 1863 o sustancia saborizante o cualquier aceite empleado en la fabricación

En The Costums and Inland Act, ley de 1879, se especifica el uso exclusivo del aceite de oliva para enrollar el tabaco "Roll" y de aceite esencial (no se especifica cuales) para saborizar y aromatizar el mismo.
La siguiente es una lista de algunos aceites esenciales utilizados en aquella época en Inglaterra: almendras, anís, madera de cedro, canela, cinamomo, geranio, comino, jazmín, lavanda, flores de naranja, ulmaria, menta, menta verde, rosas, valeriana, romero.
Dentro de la denominación tabaco "Roll" se encontraban las siguientes variedades de tabaco:
Irish Roll (grueso), Pigtail (fino), Brown Roll (enrollado no prensado), varios tabacos enrollados con los siguientes nombres de fantasía: Plug, Bogie, Nailrod y Target usados tanto para mascar como para fumar; Twist fino y Twist negro, Carrot (era otro variedad de tabaco en rollo más húmedo); Negrohead (tenía la forma de una doble cuerda) y Cavendish.
El término Cavendish a fines del siglo XIX fue aplicado indiscriminadamente a bloques o tortas, formas de bastón y barras, a todas estas formas prensadas fueran endulzadas o no, aromatizadas o no. Y también incluye al tabaco cortado de esas tortas o barras en hebras más finas y por supuesto de cualquier tabaco que hubiese sido prensado.

El 9 de julio de 1887 a través de The Moisture Act el tabaco almacenado para fabricación no podía exceder el límite de humedad del 35 %, algo que se llevó a cabo por los fabricantes pero que les resultaba dificultoso de controlar.

The Revenue Act de 1889 prohibe la importación de tabaco "Cut" prensado.

En 1892 Regulaciones de Aduanas determinaron que todo el tabaco endulzado o saborizado tanto "Cut" (cortado), en "Cake" (prensado) o en cualquier otra forma sería registrado como tabaco Cavendish y sujeto a impuestos así como regulación y etiquetado de acuerdo con el The Manufactured Tobacco Act , y en materia de equidad todos los tabacos importados conteniendo saborizantes debían ser considerados dentro del impuesto del Cavendish. El extranjero no está restringido a aceites esenciales como el manufacturado en Inglaterra, puede usar ron, vino, especies o condimentos y otros aromatizantes en su fabricación, debiendo pagar el impuesto más alto de importación (G. O. 127, 1892).

The Finance Act (a través de The Moisture Clause) en 1898 limitó la humedad en el tabaco al 30 % como máximo.
Al final del siglo XIX estaban autorizadas las siguientes sustancias en la fabricación del tabaco "Roll": agua (la humedad no podía ser mayor al 30 %), aceite de oliva (para enrollar el tabaco), aceite esencial para saborizar y aromatizar, ácido acético (vinagre) como antiséptico, ron blanco para disolver los aceites esenciales.
Para el tabaco "Cut" la reglamentación era diferente al final del siglo XIX. Dentro de esta denominación para el tabaco producido en Inglaterra se pueden mencionar principalmente: Shag (hebra fina), las Mixturas comunes y el Corte Cavendish.
Para el "Cut" estaba prohibido el uso de cualquier sustancia saborizante o aromatizante, y su importación prohibida. El que se fabricaba en Inglaterra tenía autorización para ser prensado, y solo podía usarse agua y vinagre como antiséptico.

The Tobacco Act de 1900 restringió el uso del aceite de oliva al 4 %; y The Finance Act de 1904 permitió hasta un 32 % como máxima humedad para el tabaco manufacturado.

Por todo lo anteriormente mencionado no es difícil deducir que en el nacimiento y desarrollo de las mixturas naturales inglesas tuvieron muchísimo que ver las leyes dictadas a través de muchas décadas en Gran Bretaña que no solo trataban de evitar el contrabando y las adulteraciones del tabaco, sino que también tenían un fuerte contenido recaudador basado en altos impuestos cuando se trataba de tabacos fabricados con utilización de saborizantes y aromatizantes.

Para poder tener una mejor comprensión del precio del tabaco Cavendish en 1866, Charles Dickens mencionó en su artículo "Cavendish tobacco" que cada libra de Cavendish que ingresaba al mercado inglés debía pagar un impuesto de cuatro chelines, y que el ingreso de las obreras que trabajaban en la fabricación del mismo era entre siete y doce chelines por semana
También fue muy complicada la fabricación por los cambios que se manifestaron a través de muchas décadas, con leyes que modificaban las formas de saborizar y aromatizar el tabaco.

Entre 1842 y 1863 todos los saborizantes o aromatizantes estuvieron prohibidos en Inglaterra.
Las primeras mixturas inglesas no utilizaron otras sustancias en su preparación que agua y vinagre como antiséptico. Una de ellas compuesta por tabacos Virginia, Turco y Latakia con el tiempo se convirtió en la típica o clásica mixtura estilo inglés. Más adelante a la mixtura inglesa original le fue agregado otro tabaco fabricado sin aditivos: el perique. Esta mixtura no debía pagar altos impuestos, no tenía un estricto y permanente control de inspectores de aduana durante su fabricación, que era más sencilla, podía ser mezclada en las pequeñas tabaquerías, y fue desde el principio del agrado de la mayoría de los fumadores.

Las primeras modificaciones a la mixtura original es probable que hayan sido, la sustitución del Virginia por el Bright Virginia, o por un cavendish de esta hoja o de Dark Virginia; remojado, prensado y fermentado en su propio jugo natural, cocinado al vapor, secado y cortado en hebras. El empleo del cavendish le proporcionó a la mezcla inglesa original una combustión más lenta.

Al otro lado del Océano Atlántico, los estadounidenses por la misma época comenzaron a tener la posibilidad de disfrutar de las mixturas más naturales. En 1867 los fabricantes de la marca Vanity Fair crearon una mixtura compuesta por hojas de fino tabaco seleccionado de las variedades Turco, Perique y Latakia, la misma tuvo una gran aceptación y pronto comenzó a ser imitada.

Fuentes: The tobacco law and their administration: for use of revenue officers (A. E. Tanner), History of taxation and taxes in England (Stephen Dowell), Artículo Cavendish Tobacco del semanario "All the year round"(1866) (Charles Dickens), Tobacco: its History and Associations (Fairholt).

Hasta la próxima y muy buenas pipafumadas.

Capitán Remus