Plantando tabaco en casa.
(2da. parte)
La experiencia de tratar
de cultivar tabaco en invierno ha sido interesante desde el punto de vista de la comprobación que si bien
la planta es capaz de resistir temperaturas bajo cero durante las noches y un promedio diario menor a diez grados
centígrados, no es posible que se pueda obtener hojas que permitan su procesamiento para luego fumarlas.
Por lo que había leído, imaginé desde el principio que algo así iba a ocurrir, pero
el experimento empezó sin proponermelo; en una maceta donde había sido anteriormente cultivada una
planta de tabaco, que luego había retirado empezó a crecer en plena estación fría una
pequeña planta que fue creciendo hasta alcanzar actualmente una altura de 85 centímetros. He cortado
a la misma todos los brotes, flores y las hojas (sobre todo las más cercanas a la tierra) que se habían
deteriorado. La hojas (10 cm largo promedio) que conserva están saludables. Pienso que cuando comience a
hacer calor se acelerará el crecimiento de la planta y se pueda obtener hojas grandes y sanas.
He cultivado tabaco anteriormente en verano, empezando a germinar las semillas un poco antes del comienzo de la
estación. Y he obtenido hojas grandes y listas para ser cortadas y procesadas. He fumado en pipa el tabaco
que he plantado y sabe bien como el tabaco de un puro de mediana calidad. Lo dificil es aromatizarlo como tabaco
para pipa, y casi seguro imposible (por ser Criollo) otorgarle un sabor que se acerque al tabaco de pipa comercial.
A continuación trataré
de brindar basado en mi poca experiencia y en lo que he leído sobre el tema alguna información que
pueda ser útil a los estimados amigos que deseen cultivar tabaco casero.
Para empezar la germinación puede emplearse un semillero (bandeja para semillas) de 25 cm apróx.
de lado. Personalmente he utilizado pequeños recipientes de plástico de medicamentos que he cortado
(7 cm altura, 5 cm diámetro apróx.), a los que hice dos o tres orificios en la base para drenar el
agua y llené con tierra preparada que se compra en los comercios de venta de plantas y semillas.
Lo anterior es para la germinación de las semillas, luego las pequeñas plantas deben ser trasladadas
a la tierra, parece lo mejor contar con alguna parcela de tierra o macetas que permitan crecer plantas que pueden
alcanzar hasta 1,60 mts. de altura apróx. Se debe tener en cuenta que la planta deberá tener la posibilidad
de recibir mucho sol (una planta por maceta).
Es muy útil contar
con herramientas de jardinería (no tienen porqué ser profesionales).
El semillero o los recipientes de germinación debe estar en el exterior, donde les de buen sol y protegidos
del viento. Se pone la semilla en el recipiente y se cubre con 5 o 6 mlm de tierra. Luego regar.
Proteger con un plástico para mantener dentro una temperatura alta, permitiéndo que la planta tenga
espacio para ir creciendo. Mantener la tierra húmeda, regándola cada pocos dias.
Cerca de las dos semanas la planta deberá haber germinado, se retira el plástico protector y se debe
cuidar que permanezcan en un sitio cálido. Cuando alcancen los 10 cm de altura (apróx.) están
listas para ser trasplantadas a la tierra o a macetas. Es muy IMPORTANTE no dañar las raíces, retirándo
con mucho cuidado las plantitas del semillero, es preferible realizar el transplante a ultima hora de la tarde,
para que puedan aclimatarse a su nueva ubicación durante la noche. Es la etapa de mayor fragilidad de la
planta durante el proceso de cultivo.
El suelo donde se realiza el transplante debe ser previamente fertilizado. La tierra preparada que he utilizado
en macetas fue comprada en un comercio de venta de plantas y semillas.
Si el trasplante es a una parcela de tierra, se debe mantener una distancia de 50 cm en hileras separadas por 1
metro. La plantita debe colocarse en un hoyo y cubrir el tallo 4 cm por encima de la raíz. Luego del trasplante
deben regarse dos dias seguidos, y no volver a hacerlo hasta que transcurra una semana.
En esta etapa la planta siente el proceso de trasplante y lo demuestra "entristeciéndose", lo
cual es normal, pasados algunos días la planta comenzará un proceso de crecimiento lento pero fuerte.
Es muy necesario el riego (a ultima hora de la tarde) y mucho sol.
Luego de un mes y medio que la planta alcanza unos 50 cm de altura apróx. notarán que comienza una
etapa de crecimiento bastante rápido.
Personalmente no he tenido inconvenientes, pero la planta durante el crecimiento podría sufrir el ataque
de algunas enfermedades, y quizás sea necesario utilizar algún funguicida (consultar en algún
comercio de venta de plantas).
La etapa del despunte y deshijado
o desbotonado.
En la misma es necesario cortar las flores y los brotes pues si estos permanecen en la planta le quitarán
nutrientes que quitarán energía a la planta y conspirarán en contra de un fuerte crecimiento.
La recolección de las hojas.
Las hojas más cercanas a la tierra son las primeras en madurar. Se sabe que están listas para cortar
cuando la hoja pierde el color verde intenso y pasa a un color verde claro, en algunas hojas amarillento. También
notarán que estarán más lisas al tacto con los dedos.
Si las hojas son cortadas antes de tiempo no tendrán fuerte aroma y buen sabor cuando el tabaco sea procesado.
Es conveniente realizar la recolección en dias con tiempo seco.
Unos quince dias después se retiran las hojas situadas en la mitad del tallo, luego cada unos diez dias
se van cortando otras hasta que quede solo el tallo.
El curado luego de la recolección.
Una etapa muy importante en la cual son fijadas las propiedades organolépticas (sabor, olor, color, textura)
de la planta.
Mediante el curado se realiza la fermentación y el secado de las hojas.
A medida que vamos realizando la recolección de la hojas mediante su corte, se ponen una arriba de otras
cinco o seis hojas y se guardan dentro de una bolsa de plástico cerca de una fuente de calor que facilita
la fermentación. Dejar cinco o seis dias las hojas dentro de la bolsa para que el tabaco transpire dentro
de la misma. Esto eliminará compuestos de nitrógeno que producen mal sabor y se rebajan el alquitrán
y la nicotina.
Este proceso permite además que la hojas adquieran un color marrón amarillento uniforme.
Luego de la fermentación sigue el secado. La forma sencilla de hacerlo con el tabaco criollo casero es colgar
manojos de cinco hojas juntas al aire bajo techo. Otras variedades pueden también secarse colgadas expuestas
al sol.
Este proceso puede durar según la temperatura entre una y dos semanas. No se deben dejar las hojas durante
la noche al aire libre donde podrían quedar expuestas al rocío.
El tabaco estará listo cuando cruje al doblarlo pero conserva aún elasticidad.
Para cortarlo para pipa se pueden hacer rollos de cuatro o cinco hojas juntas y luego cortarlos con algún
elemento muy filoso. Personalmente me ha dado muy buen resultado utilizar un procesador de cocina de afiladas cuchillas.
Parte de la información
expuesta sobre este tema ha sido por mi conocida a través del apéndice Cómo cultivar tabaco
del libro de Iain Gately titulado La Diva Nicotina.
¡Muy buenas pipafumadas!
Jorge