OTRAS PIPAS HALLADAS EN TERRITORIO URUGUAYO

Pipa hallada en el arroyo Boiquá (Salto)



En las márgenes del arroyo Boicuá, departamento de Salto, se halló entre restos de alfarería del tipo guaraní imbricada, otra pipa. La obtuvo el Sr. Tomás Miller, quien la cedió al arqueólogo Sr. Alberto Uhagón, obstenta una figura antropomorfa o zoomorfa siempre que sea una cola lo que aparece desgastado y que se aprecia en el "desarrollo de dicha figura"

Se trata de una pieza original que al bien tiene semejanzas en su técnica constructiva con la de Punta Chaparro y otras, muestra exteriormente diferente disposición de los elementos decorativos teniendo en el borde de la boquilla y en la embocadura la clásica incisión con un punzón de sección circular, común en la alfarería del litoral.
(del artículo La pipa en América del Sur por Rodolfo Maruca Sosa publicado en el Suplemento dominical del diario EL DIA de Montevideo (14/XI/1954)).

Está realizada en finísima arcilla, su cocción es perfecta, estando pintada de ocre rojo y denota en su interior un largo uso, también observado en el exterior, puesta esta parte está muy pulida y grasosa por el tratamiento impuesto. No posee agujero de suspensión y pesa 22 gramos, perteneciendo al tipo angular. Sus dimensiones son: larg. máx. 39 mm; altura máx. 36 mm; diámetro de la boca de la hornilla int. 20 mm;, exterior 27 mm; la embocadura tiene 7 mm y parte exterior tiene 18 mm en algunos lados y 20 mm en la parte del dibujo. El relive del dibujo en general, varía de espesor se observa pudiendo citar el máximo en 3 mm. El borde exterior del hornillo, también saliente tiene hendida una serie de 20 círculos casi superficiales, hechos posiblemente con un palito, lo mismo puede decirse de la parte de la embocadura que ostenta 20 incisiones superficiales. Para usarse se le introduciría un hueso de pequeña ave zancuda o una cañita.
(del artículo Pipas de arcilla halladas en territorio uruguayo por Rodolfo Maruca Sosa publicado en el Suplemento dominical del diario EL DIA de Montevideo (10/I/1960).

Pipa hallada en el cerro Don Custodio, en la estancia Asencio (Río Negro)


En el mes de marzo de 1958, el Sr. Héctor Branda, conjuntamente con el hijo del señor Comisario de Mercedes Raúl Haedo, en circunstancias fortuitas hallábanse en los campos de la Estancia Asencio, al pie del Cerro Don Custodio, y en cierto momento hallaron una pieza de valor arqueológico excepcional. Una pipa del tipo tubular. Fué hallada junto a una boleadora y cerca de una olla completa de factura indígena.
Su aspecto general es de color rojo ladrillo y presenta golpes de fuego intensos tanto en exterior como en el interior, observándose hacia un costado una mancha sufrida por la pipa al ser usada. No tiene decoración y se nota la acción del tiempo por la pátina que ostenta. Tiene una parte plana, producida por su propio peso, cuando aún estaba fresca la arcilla, antes de ser sometida al fuego para su cocción.
Pesa 135 gramos; diám. boca del quemador 33 mm; el ext. de la misma da una marca de 33 mm; el ext. de la misma da una marca de 47 mm altura 60 mm; diám. abertura embocadura 15 mm; diám. ext. 38 mm. Profundidad del quemador 40 mm; prof. de la emb. 20 mm. Las dos embocaduras son bicónicas. (del artículo Pipas de arcilla halladas en territorio uruguayo por Rodolfo Maruca Sosa publicado en el Suplemento dominical del diario EL DIA de Montevideo (10/I/1960)


Pipa hallada en la ciudad de Colonia


Al principio del año 1954 los operarios del circuito de Colonia, Venancio Nuñez y Abel Fernández la encontraron haciendo una excavación para una columna que se paró en la esquina formada por la calle llamada del Cuartel, intersección de la calle José Pedro Varela con Avda. Baltazar Brum y Camino Real de San Carlos. Está realizada con arcilla de río y su cocción en el punto conocido por "bizcocho", es decir, primera cochura ocre claro sin engrasar, está fragmentada en el borde de la horquilla y en ese estado pesa 31 gramos. Observanse unos dibujos simples hincados por presión con un largo que varía de 9 a 13 mm, todos están enmarcados con otras rayas a los costados, son 7 dibujos y una excepción en el frente que tiene 3 rayas sin enmarcar. El interior es grisáceo y denota poco uso. Tipo angular, siendo sus medidas las siguientes: largo máx. 48 mm; ancho ext. del quemador 34 mm; diámetro interior quemador 23 mm; alto máx. 45 mm; diám. embocadura 10 mm; diám. exterior de la misma 25 mm. (del artículo Pipas de arcilla halladas en territorio uruguayo por Rodolfo Maruca Sosa publicado en el Suplemento dominical del diario EL DIA de Montevideo (10/I/1960)



Pipa hallada en San Rafael (Maldonado)



También se cuenta con otra pieza hallada en San Rafael, Maldonado, de arenisca ferruginosa toscamente trabajada, sin forma exterior. Pertenece al Dr. Arturo J. Demaría. Podría atribuirse a las culturas sur brasileñas pero es indudable que nuestros charrúas dueños absolutos de esa región hayan fabricado esa y otras que estarían ocultas entre los arenales y los túmulos de la zona. El hábito de introducir en el organismo, bien por vía bucal o nasal, gases, líquidos o jugos estupefacientes o narcotizantes, fue general entre los indígenas americanos y aún se fuma el famoso "tabaco" el "koro", la "chala de maíz", "hojas de palma, raíces y cortezas de "cacaralli", se aspiran polvos siendo famoso el "paricá", especie de "rapé" y se mastican varias hierbas, entre ellas la famosa "coca" nacida en el altiplano, formidable anestésico usado en la terapéutica indígena, antigua. El hecho es distraer de alguna manera el ritmo natural de la vida, logrando con la manera descrita excitaciones violentas o sueños tranquilizadores imposibles de lograr de otra manera.
(del artículo La pipa en América del Sur por Rodolfo Maruca Sosa publicado en el Suplemento dominical del diario EL DIA de Montevideo (14/XI/1954)).

Nota: desde arriba hacia abajo, la primera imágen es del artículo La pipa en América del Sur por Rodolfo Maruca Sosa publicado en el Suplemento dominical del diario EL DIA de Montevideo (14/XI/1954), el dibujo fue realizado por el autor del artículo.

Las siguientes imágenes son del artículo Pipas de arcilla halladas en territorio uruguayo por Rodolfo Maruca Sosa publicado en el Suplemento dominical del diario EL DIA de Montevideo (10/I/1960), los dibujos fueron realizado por el autor del artículo.

Los textos (más extensos en los originales) y las imágenes son de fotocopias de las mencionadas publicaciones que se encuentran en la Biblioteca Nacional de Uruguay.

Rodolfo Maruca Sosa

El Prof. Maruca Sosa no es un desconocido y, por lo tanto, estaría demás hacer su presentación, pero, con todo, agregaremos que es el verdadero ejemplo del autodidacta, y que su vasta erudición sobre la arqueología vernácula, Ia ha adquirido explorando “terremotos”, “cerritos”, “túmulos”, “paraderos". etc., y cuanto rincón donde pudieran haberse estacionado indígenas, ha sido visitado por él. No lo han arredrado obstáculos de toda índole, deficiencias de locomoción, malos alojamientos, largas marchas a través de sendas para llegar a los inmensos arenales, tanto en los días tórridos del verano como en los gélidos del invierno, dificultades de transporte de los objetos descubiertos, a veces numerosos y no poco pesados; en fin, nada lo detuvo cuando creyó tener delante la perspectiva de una fructuosa investigación.
Deseando perfeccionar sus conocimientos sobre la vida del hombre prehistórico, se traslada a Europa. con el exclusivo fin de visitar famosas grutas, entre ellas, las de Font-de-Gaume, Cro-Magnon, Combarelles y Lascaux (Francia).
Pudo admirar los magníficos frescos de las salas “de los toros”, que son verdaderos museos de pintura paleolítica; hasta el punto de que la gruta de Lascaux, ha merecido el nombre de “El Louvre de la Prehistoria”.
Tampoco descuido las valiosas colecciones de! Museo Etnográfico de Saint Germain y, especialmente las del “Museo del Hombre” instalado en el moderno “Palacio de Chaillot (Paris), donde tuvo la rara fortuna de escuchar las sabias lecciones del eminente profesor Paul Rivet, ya ventajosamente conocido entre nosotros, por su hermoso estudio “Les Derniers Charrúas”, publicado en el año 1930. Por ultimo. sus magníficas muestras de “Reproducciones de Arqueología Indo-Americana”, celebradas en el Teatro Solis; en la  Asociación Cristiana de Jóvenes, le granjearon una muy merecida reputación de verdadero sabio, debido a sus profundos conocimientos relativos a la historia de la cultura amerindia.
Otros variados tópicos abarca Maruca Sosa en el desarrollo de su erudito texto; entre otros citaremos: la difusión que adquiere entre nuestro primitivos pobladores el uso de la pipa de la que nos presenta algunos modelos hallados en nuestro suelo, el original juego de naipes realizado posiblemente por Tacuabé, con inspiración hispánica; los vocablos indígenas que están incluidos en nuestra toponimia, y hasta interesantes detalles sobre los indios arawakes y su idioma, cuya influencia llega a hacerse sentir hasta en el Rio de la Plata. Para los que conocemos la indiscutible erudición del incansable arqueólogo, esta publicación representa un valioso estudio de conjunto, y un inestimable aporte sobre un tema de palpitante interés que hasta hoy, no había sido tratado tan profunda y exhaustivamente.
De ahí que no vacilemos en vaticinar un rotundo éxito a esta obra tan útil como medular.

Arquitecto Juan Giuria (Ex Catedrático de Historia de la Arquitectura. Ex Director del Instituto de Arqueología Americana. Profesor Emérito del Aula de Historia de la Arquitectura).
(Parte del Prólogo del libro La nación charrúa de Rodolfo Maruca Sosa, publicado en 1957).

¡Muy buenas pipafumadas!
Jorge